Las galletas Mickey llaman la atención nada más verlas, sobre todo entre los más pequeños. Su forma divertida y el toque de chocolate en las orejas las convierten en un dulce que suele sacar una sonrisa antes incluso del primer bocado.
Tienen un sabor suave y una textura agradable que las hace fáciles de disfrutar. Son de esas galletas que muchos padres añaden al pedido cuando quieren incluir algo pensado para los niños.
Además, su tamaño las hace perfectas como pequeño capricho dulce sin que resulte demasiado.
Añade una galleta Mickey a tu pedido y sorprende a los peques con un dulce divertido.